Hola....hoy sobran las palabras después de las que vienen abajo... porque hoy me ha llegado esta reflexión de alguien que ha preferido permanecer anónimo en esto...Es una reflexión sobre el curso de Tagaste que estamos acabando...y ff...es que es preciosa..asi que nada....solo, disfrutadla
(:
Otro año que se va. Otro curso que termina. Es el momento de hacer balance. Llevo varios días posponiendo escribir esto, pues no sabía muy bien que decir. Pero como todo en esta vida, las cosas buenas ocurren cuando menos te lo esperas. Hoy, escuchaba música mientras estudiaba, oyendo siempre las mismas canciones que guardo en el móvil. Hoy, me ha llamado la atención una frase de una canción. Es curioso, pues la frase lo dice todo y no dice nada. La frase en cuestión es alguien dijo alguna vez… Esta frase me ha hecho ver, que este año ha estado lleno de frases. No grandes discursos, ni bonitas oratorias. No. Frases o palabras que por sí solas hacen que te recorra un escalofrío por la espalda. Y es que, ya desde el verano del año pasado, desde Navaluenga´07 empezamos creando un mundo mejor. Empezasteis a creer en ello. Allí, nos demostrasteis algo muy grande. Nos mirasteis a los ojos y dijisteis somos la sal… y la luz. Y qué razón teníais. Casi tanta como aquella frase que anunciaba que sin vosotros no existe campamento ni monitor.
Comenzó el curso, y nos dimos cuenta que Tagaste II está de moda.
Confieso que ha sido un año duro. Este año he aprendido que los problemas que realmente tienen importancia en la vida... son aquellos que nunca aparecieron por tu mente. Aunque también me han dado grandes consejos, como el de usen protector solar. Me ha gustado ver como dividíais el año, no por meses, sino por el tiempo que había entre convivencias. Como llegabais a cada una de ellas con el pensamiento de pa fuera telarañas! En Archidona, demostrasteis sin palabras, lo que algunos necesitaron escribir en un cartel de más de catorce metros; la paz comienza con una sonrisa. Y es que, fue allí cuando me di cuenta, de que tú sonríes porque eres feliz y yo soy feliz porque tú sonríes. Fue en esa casa, donde tuve algunas de las experiencias de Fe que han marcado mi vida.
Pero no solo existían las convivencias. Poco a poco, cada sábado en las reuniones, ibais forjando vuestro grupo. Cada reunión, cada misa era un pequeño paso. Fuisteis capaces de acoger a Dios en vuestros corazones y con gran alegría, mirarle fijamente y decirle Jesús, yo confío en ti.
Y pensar, que todo esto no habría sido posible sin vosotros. Nunca le quitaré mérito a Román, Ávila, Vivi, María José, José Luis ni a Ángel, pero está claro que los protagonistas sois vosotros. Vosotros habéis hecho posible esta gran hazaña. Este milagro. Y es que, ya desde los comienzos, se podía leer en vuestra cara, lo que hoy por hoy todo el mundo dice; podemos. Haced que nunca decaiga esa ilusión. No se vosotros, pero yo me quedo con la reflexión, con la vida. Así que si bien este año llega a su fin, lo vuestro no ha hecho más que comenzar. De aquí saldrá algo muy grande. Solo hay que tener siempre presente la frase de ama y haz lo que quieras.
Y ahora sí, sabiendo que en el silencio del abrazo, se revela el sentimiento más profundo, os mando un abrazo a todos, eso sí, un abrazo de los gratis.
Gracias a todos por este año, porque sin duda, la frase que mejor recoge todo es que me hacéis sentir cosas que nadie puede.
Nada más...os veo el sábado a las cuatro...!